SARA es el primer programa de ganadería regenerativa a escala en Sudamérica en trasladar ingresos por carbono al productor. En Paraguay lo implementa De Raíz, con cinco establecimientos y cerca de 15.000 hectáreas en proceso.
El programa SARA —desarrollado por Ruuts junto a Ovis 21 y Anthesis— comenzó a pagar a los productores ganaderos de su red por los créditos de carbono generados en sus campos. En el primer ciclo de comercialización se vendieron, cobraron y repartieron más de USD 1.200.000. Con esto, SARA se convierte en el primer programa de ganadería regenerativa a escala de Sudamérica en trasladar ingresos concretos por carbono a los productores que lo hicieron posible.
El hito llega pocos meses después de la primera emisión de 209.244 créditos de carbono verificados (VCUs) por Verra bajo la metodología VM0042, que consolidó al programa como uno de los pioneros a nivel mundial bajo ese estándar y el más grande de Sudamérica en emitir créditos de este tipo.
El rol de Paraguay en la red
En Paraguay, el programa opera a través de De Raíz, socio en terreno de SARA. Hay cinco establecimientos en proceso, que suman cerca de 15.000 hectáreas, y el primero de ellos ya percibió el pago correspondiente a su ciclo de monitoreo.
El trabajo de De Raíz no es comercial. Consiste en acompañar a los establecimientos adheridos en la planificación del pastoreo y de la tierra, y en medir año tras año los indicadores ecológicos —cobertura de suelo, infiltración de agua, diversidad de plantas, carbono en suelo— que alimentan el sistema de verificación del programa.
Lo relevante de este hito no es que exista un mercado dispuesto a pagar por carbono; eso ya se sabía. Lo relevante es que se cerró el circuito completo —medir, verificar, vender y pagar— en establecimientos ganaderos reales de la región. Hasta ahora, en Sudamérica, esa cadena estaba probada en el papel más que en la práctica.
Martín Mongelós, socio co-fundador de De Raíz
Qué hay detrás de un crédito
Detrás de cada pago hay un sistema de Medición, Reporte y Verificación (MRV) que combina monitoreo ecológico a campo, modelización de carbono e imágenes satelitales. Ese trabajo lo llevan adelante los nodos: la red descentralizada de técnicos acreditados que, además del asesoramiento, realizan la medición de indicadores en puntos fijos de monitoreo, año tras año, con el mismo protocolo.
Esa repetición es la que hace posible el crédito. Un dato aislado no prueba nada; una serie medida con el mismo método en el mismo lugar durante varios años sí muestra si el sistema avanza o retrocede.
El sistema está alineado al estándar GRASS (Grasslands Regeneration and Sustainability Standard), del cual De Raíz es la única entidad implementadora en Paraguay. El marco de gestión sobre el que se apoya el programa es el Manejo Holístico: un método para tomar decisiones considerando en simultáneo el negocio, el ambiente y las personas, adaptado al contexto de cada campo.
El crédito de carbono no es un producto que se compra ni un trámite que se hace: es la consecuencia de haber cambiado la forma de manejar el campo y de haberlo medido durante años. Hoy en Paraguay hay más expectativa por el bono que trabajo hecho sobre la gestión, y ese orden conviene invertirlo. El productor que ordena su manejo mejora el negocio con carbono o sin carbono; el que espera el bono sin cambiar nada, no accede a ninguno de los dos.
Martín Mongelós, socio co-fundador de De Raíz
Qué campo puede entrar
No todo establecimiento califica. Las condiciones básicas del programa hoy son cuatro:
- El campo no debe haber tenido desmonte en los últimos diez años.
- Debe poder constatarse una línea base y, a partir de ella, un cambio de manejo verificable. Hoy el programa exige que ese cambio sea la adopción de Planificación del Pastoreo bajo metodología de Manejo Holístico.
- El monitoreo es anual. El primer año es el más exigente porque incluye muestreo de suelo, que recién se repite al quinto año; los años 2, 3 y 4 son más livianos.
- El proceso es largo. Entre la primera decisión de manejo y el primer pago pasan varios ciclos de medición.
Un modelo que ya está escalando
Una parte de los 209.244 créditos verificados ya se colocó en el mercado y el volumen restante está disponible para nuevos compradores. Esa demanda permite retribuir a los roductores por el carbono capturado y funciona como incentivo para incorporar más hectáreas a la red. El programa espera desembolsar USD 30.000.000 por año hacia 2030.
Datos destacados
En Paraguay: cinco establecimientos en proceso, cerca de 15.000 hectáreas, implementación en terreno a cargo de De Raíz.
SARA es el primer programa de ganadería regenerativa de Sudamérica en pagarle a sus productores por créditos de carbono.
USD 1.200.000 vendidos, cobrados y repartidos en el primer ciclo de comercialización.
209.244 créditos de carbono verificados (VCUs) emitidos por Verra bajo metodología VM0042.
Programa desarrollado por Ruuts, Ovis 21 y Anthesis Group.
Sistema MRV alineado al estándar GRASS, con monitoreo satelital y de campo.
